martes, 4 de agosto de 2015

LA TRASCENDENCIA DEL “DAR”


“Hay más felicidad en dar que en recibir” (Hechos 20, 35)


¿Qué es aquello que tendríamos que ser o tener para lograr la felicidad tan ansiada?

En la vida diaria, hacemos cosas con un propósito específico: estudiamos para educarnos, trabajamos para sostenernos, nos comunicamos para relacionarnos... Este modo de proceder mayormente indica que buscamos algo para nosotros mismos, y por supuesto, es un instinto natural que llevamos de forma inherente. Siempre buscamos algo para nuestro bien; siempre buscamos algo para nuestra felicidad, pero, ¿Cuántas veces buscamos algo para el bien de los demás?

Dar, entregar, brindar. Palabras que aparentemente indican pérdida de algo, pero en realidad conllevan una ganancia. El dar algo, habla de la abundancia que sentimos y tenemos en nuestra existencia.

Dejemos que la abundancia y bienestar fluyan en nuestras vidas a través del dar; no solo dar lo material, sino también lo que hace bien al alma y al corazón de aquellos que nos rodean.

Bendiciones para todos en este gran día!

Fray Daniel Medina Guzmán, OP

2 comentarios:

  1. cuando te leia, lo primero que recorde es un versiculo de Lucas que decia "al que te pida! DALE!!" jejejeje

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  2. Conozco perfectamente el sentimiento que produce el dar de corazón... aunque en estos momentos, no me sienta capaz de dar nada. Aunque al ayudar a otros, ayuda a uno con su propia depre.

    Saludos

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