A veces pasa…
A veces
pasa que no todos los días tienen la misma intensidad (ninguno en realidad), no superan nuestras expectativas y simplemente nos dejamos caer ante la andanada de
pensamientos y sentimientos que creíamos estaban bien escondidos, ocultos en la
sombra de la mente, allí en el rinconcito que nadie quiere limpiar.
Ayer no fue
un día normal para mi. Cuando desperté tuve sentimientos encontrados que uno a
uno peleaban por salir y revelarse. Ayer fui varios Juan Carlos, atados todos juntos que batallaban por salir y finalmente se desperdigaron volando a diferentes puntos convirtiéndose en
elementos irreconciliables. Fui el hijo preocupado y devoto, preocupado por mi
madre a quien tuve que llevar de emergencia
al hospital por una complicación en el sistema respiratorio. Fui también el hombre indignado
con tanta porquería e insensibilidad que el ser más pensante, el “Hombre”, emana
de si, atentando contra la naturaleza, contra sus valores y principios, contra
los congéneres. Es lamentable ver que la sociedad ha llegado a un punto de
valoración extrema de lo material (desechando nuestro ser espiritual), a la veneración
del dinero y a cada vez comunicarnos menos en esta época donde la tecnología de
la información en lugar de acercarnos nos distancia, nos tiene más incomunicados
que nunca perdiendo la espontaneidad, la cercanía, la intimidad, enfriándonos más
y más.
Ayer fui
también el “Doctor Corazón” de mis amigos que confían en mis consejos que les
ayudarán a suavizar esos problemas del amor, ¡Wow! me sorprendo de poder ayudarlos
en esos menesteres, pero más me sorprendo de verme como consejero de amor cuando yo
ando con el corazón cuarteado, ayer fui muchas cosas y nada a la vez.
En medio de
tanto rollo existencial, antes de ir a trabajar decidí contemplar el
mar, si ese gigante que baña nuestras costas, en él me encuentro de
alguna forma. Ayer me relajé contemplando su baile, escuchando su música y perdiéndome
en aquella delgada línea del horizonte, preguntándome si algún día podría estar
allí en ese lugar donde el cielo se confunde con el mar.
La mañana
era espectacular, el sol alumbraba como nunca y el parque frente al mar lleno de alegría. Me complacía ver
a los turistas fotografiándose, a los niños jugar, a los enamoraditos
expresando sus más tiernos sentimientos, a los
niños más pequeños recolectando flores o jugueteando con las mascotas, que
bello espectáculo, pero en medio de eso me sentí más solo que un anacoreta.
Es verdad y
no lo niego, a veces pasa que me siento solo. A veces pasa que por hacer feliz
a los demás, hacerlos sentir bien, olvido que soy más importante. A veces
pasa que por miedo al rechazo, reservo mis sentimientos no expresándolos y tornándome
más frío que un tempano, pero ¿por qué tengo miedo de decir un 'te quiero'? ¿de
estrechar a quienes más quiero en un caluroso y sincero abrazo?...
A veces pasa que creemos que los obstáculos que nos pone la vida son tan grandes que no podremos superarlos, pero en realidad podemos lograr todo lo que nos proponemos con ánimo, valentía y esperanza. Ayer me sentí 'bajoneado' por el primer mes de haber cumplido 28 años (es extraño acercarse a los 30). Hace un mes recibí el mejor de los cumpleaños y la idea de crecer asusta en cierto modo. No sé qué más escribir, pero lo que si tengo claro y tras este lapsus comprendo que hay que vivir al máximo valorando cada momento y a cada persona que tenemos al lado.
A veces pasa que creemos que los obstáculos que nos pone la vida son tan grandes que no podremos superarlos, pero en realidad podemos lograr todo lo que nos proponemos con ánimo, valentía y esperanza. Ayer me sentí 'bajoneado' por el primer mes de haber cumplido 28 años (es extraño acercarse a los 30). Hace un mes recibí el mejor de los cumpleaños y la idea de crecer asusta en cierto modo. No sé qué más escribir, pero lo que si tengo claro y tras este lapsus comprendo que hay que vivir al máximo valorando cada momento y a cada persona que tenemos al lado.
Pues hay que entrenarse en eso de decir: te quiero, siempre que sea con sinceridad :)
ResponderBorrarAnimo.
Tienes razón, al sinceridad en primer lugar y a perder un poco la resistencia a expresarme. Gracias !!!!!
BorrarA veces pasa... tienes razón. Pero siempre, siempre, hay un mañana que puede cambiarlo todo.
ResponderBorrarAdelante!
Si Marite, siempre hay un mañana y lo que cuenta es aprovechar cada momento al máximo. Gracias.
BorrarUn fuerte abrazo!
No todos los días son iguales, es cierto. Estuve así estos días, pero ayer dije be cool nena, hasta esta tarde que me hicieron renegar, pero aún así, no me dejaré bajonear por ningún huevón, pues no vale la pena.
ResponderBorrarCrecer es tan natural como respirar, no hay nada que temer, believe me, te lo dice una treintañera :D
Has estado de cumple! Felicidades!!!!
Espero que tu mamita se recupere prontito!
Besote Juanca!!!
Gracias por el saludo Mina y tienes razón cuando dices que no hay que dejarse bajonear. Y si, mi cumpleaños fue el 22 de septiembre ya poquito más de un mes, fue espectacular.
BorrarUn fuerte abrazo!
Olá, boa tarde.
ResponderBorrarUfa ! Hoje é sexta feira, logo chego aqui com o meu sentimento de Amizade.
Meus desejos de alegria, antes de tudo. Que o fim de semana seja um Templo de Sabedoria. De Paz. Que as energias concentrem-se todas, e que possamos na Segunda Feira, brindarmos com um sorriso, o Dom da Vida.
Um abraço abraçado.
Olá,
BorrarMuito obrigado por seus bons desejos e sua amizade. Eu desejo para que você aproveite o fim de semana
Um abraço abraçado.
Wow lo q escribiste al inicio parece q describes mis dias jeje... pero ya no más, al menos no por ahora. Todoa tenemos dias q somos más de.una persona a la vez... no te sientas solo porque no lo estas, somos muchos q caminamos en.ese sendero
ResponderBorrarSaludos
Muchas gracias por tus lindas palabras. Gracias por leerme y siempre con ánimo.
BorrarUn fuerte abrazo!