jueves, 10 de octubre de 2013

Pizza con sabor a recuerdos


Hace 17 años que los conozco y después de algunos meses los tres nos reunimos otra vez. Aquella noche (domingo 6 de octubre) la mesa estaba servida, una pizza hawaiana de tamaño familiar, los cubiertos, servilletas y una jarra con chicha morada sobre aquel mantel rojo con cuadros y líneas blancas. Allí entorno a la mesa y con el sonido de los fuegos de artificio que explosionaban en el parque vinieron a mi mente recuerdos de esos años cuando nos conocimos en el colegio. 

Marco Antonio y Juan Carlos son mis mejores amigos, más que eso, mis hermanos. Los conocí cuando cursábamos la primaria en el colegio Marcelino Champagnat (Hermanos Maristas) y desde el principio hubo química, nos volvimos inseparables y lo pasábamos bien juntos (hasta ahora), pero en el camino sucedieron cosas que en un breve espacio de tiempo nos distanciaron (cosas que en realidad no valen la pena por eso no las recuerdo) al primer bocado de pizza nos mirábamos, reíamos.

Los tres somos muy parecidos en nuestro carácter, somos bromistas y bastante optimistas, nos gusta la fotografía, el arte y disfrutamos de los momentos juntos (para describirlos lo haré en otra publicación). Cuando terminamos la pizza y secamos la chicha salimos a caminar por el parque de Chosica, vinieron a tema nuestras añoranzas, el amor, si conversamos sobre eso, sobre lo que sentimos (y eso que yo tengo a alguien rondando mi cabeza pero preferí reservarme el comentario)

Hablamos sobre nuestras ansiedades, las causas y como evitarlas, y finalmente como superarlas, pensar antes que en los demás en nosotros mismos para avanzar mejor en esta vida... Más allá de esa conversación me sentí bastante agradecido por tenerlos a mi lado, por formar parte de mi vida, por un momento me aparté de la conversación y no hacía más que mirarlos, y si no lo dije antes (no expreso fácilmente mis sentimientos), ahora lo digo. Juanca, Marquito, los amo amigos. 


Un hermano puede no ser un amigo, pero un amigo será siempre un hermano.


5 comentarios:

  1. Pero qué bonito! Es así, así mismo se los explico a mis hijas, que tienen 4 y 5, que los amigos son como hermanitos, no de la misma mami, pero igual crecen juntos y pasarán por muchas cosas juntos a lo largo de los años. Se pelean, se dicen que ya no serán amigos, pero los amigos de verdad siempre están y estarán, no importa la distancia, ni el tiempo, todo pasa, pero el amor queda intacto :)

    Me alegra mucho que se juntaran nuevamente y que siga esa amistad siempre :)

    Besote!

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    1. Hola Mina Treintañeral. Gracias por visitar mi blog y escribir. Es cierto, los amigos son como hermanos y la amistad debe preservarse sea como sea. Los amigos son la familia que uno escoge y reitero, estoy muy agradecido por tenerlos. Luego subiré fotos con ellos en mi página de tumblr.

      Un fuerte abrazo y besote ;)

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  2. Hola: Pues debes estar agradecido con la vida de tener a dos amigos a los que quieres como hermanos, como dice la biblia creo quien ha encontrado un amigo ha encontrado un tesoro. Y siempre es paja compartir con la personas que queremos aquello que nos gusta, como en este caso la comida, que tiene mejor sabor inclusive.

    Saludos y gracias por la visita.

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    1. Hola, es verdad, estoy muy agradecido y soy afortunado por tenerlos. Desde que terminamos a secundaria nos hemos visto a menudo salvo pequeñas ausencias. Lo importante es valorar y conservar la amistad. Gracias por la visita

      Un fuerte abrazo!

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  3. Qué lindooooooooooooo!!! Me gustó mucho y ese enunciado final es tan cierto!!!
    Te mando un beso y qué bendición tener amigos que son como hermanos!

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