viernes, 8 de noviembre de 2013

Aquella extraña mirada.

Una vez terminado el programa de radio Franco y Carmen me propusieron ir al ”chifa de siempre”,  a nuestro punto de encuentro en la Residencial San Felipe para disfrutar de la buena comida y comentar lo bien que nos estaba yendo con el programa. La cena prometía, pero no imaginé lo que estaba por suceder.   


Su intensa mirada me perturbó, rompió mi tranquilidad. Cada segundo me sumía en confusión. Aquellos ojos de penetrante mirada dominaron mi ser. Me hallaba vulnerable, como un indefenso venado ante la habilidad del cazador. Mis latidos se aceleraban y perdí toda concentración, dejando de lado la conversación que sostenía, dejé de formar parte de esa plática que se oía cada vez lejana, ajena a lo que experimenté en ese momento.

Su mirada, misteriosa y cautivante me desconcertó, no pude evitar mirarlo directamente y pese a los varios metros de distancia que nos separaban vi aquellos ojos, azabache intenso en medio del blanco impecable del globo ocular, custodiado por largas pestañas, atentas a prohibir que un cuerpo extraño dañe o ensucie su mirada. Sobre sus párpados, las cejas medianamente pobladas en sus confines apuntaban hacia su calva y brillante cabeza, en medio de aquellas ventanas que eran sus ojos, una autoritaria y fina nariz reposaba sobre el bigote de una barba finamente recortada, la palidez de su piel no era tosca sino natural, sus movimientos eran discretos, comía de manera elegante, con el sigilo y fino movimiento de un felino.

Ante todo eso, una mezcla de miedo y curiosidad entraron en mi mente, la energía que emanaba de él era muy fuerte y no inspiraba nada bueno, aquello venía directamente contra mí y sentí que en su ser se libraba una lucha interminable entre el bien y el mal, no iba a doblegarme a su fuerte energía; lo vi muchas veces en mis pesadillas, en aquellos sueños más extraños y ahora lo tengo frente a mí, ésta vez el miedo no me gobernará, sé que percibió mi desafiante actitud, aquel apuesto caballero que pretendió invadirme y dañarme con aquella extraña mirada, al sentir mi fuerza huyó del lugar, no saben la tranquilidad y paz que experimenté...

Espero no volver a verte, pero si sucede, sé que contaré con la fuerza de espíritu suficiente para enfrentarte.



13 comentarios:

  1. En la vida solo me ha pasado una cosa similar es medio escalofriante e intrigante, es como competir a las miradas con un gato (ellos siempre ganan jejé ) buena entrada !! Saludos!

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    1. Gracias. En realidad fue una experiencia bastante extraña. En realidad ya lo había visto antes.

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  2. Pues podrias haber dicho una jaculatoria... (Dios mío ven en mi auxilio............

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  3. He vivido cada una de las palabras que describes....
    Siempre los miedos estarán ahí, solo hay que sacar la espada y enfrentarlos!

    Beso!

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    1. Es verdad siempre hay que enfrentarlos. Un fuerte abrazo!

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  4. Diosito siempre está contigo, nada debes temer :)

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    1. Es oes cierto Mina en todo momento Diosito está con nosotros. Besote!

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  5. ¿era un choro?
    no sé me perdí en la descripción y no capté q era

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    1. Jajajaj No, no era un choro, era una de esas cosas que ano se pueden explicar. Ya lo había visto antes en pesadillas.

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  6. ¿Un ex? Es lo que puedo imaginar, eso es lo que a mí me hubiera pasado si así fuera creo

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    1. En realidad no era un ex ni nada por le estilo. Era algo de eso que llamamos paranormal.

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  7. Zaz que fuerte, me pasa mucho cari... a veces siento, percibo veo cosas que me asustan... lo peor es cuando me asusto de mi mismo.

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